Una de las tareas que más les cuesta a los niños es aprender a atarse los cordones, para ello, al principio es recomendable los zapatos y playeros que se abrochan mediante velcro, pero llega un momento que es necesario pasar a los cordones.
Aún recuerdo el gran triunfo personal que supuso para mi, aprender a atarme yo sola los zapatos.
Aprendiendo a atarse los cordones, no sólo conseguimos ganar confianza y autonomía, sino que trabajamos la locomotricidad fina.
Una forma divertida de practicar en casa es creando una plantilla en una cartulina o cartón, y con un cordón introducirlo por los agujeros y luego atarlos. Esta poesía es nos ayudará para que le resulte más sencillo recordar los pasos que tiene que hacer para conseguir su objetivo

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